“LÓPEZ OBRADOR,  EL MÉXICO QUE TIENE Y VIENE”

Jorge Mancilla salió exiliado de Bolivia a México en 1971 cuando llegó al poder mediante un cruento golpe de estado, el entonces coronel de ejército, Hugo Banzer Suárez.

“LÓPEZ OBRADOR, EL MÉXICO QUE TIENE Y VIENE”

Andrés Manuel López Obrador “es un nacionalista de izquierda,  forjado en la realidad y mística de la Revolución Mexicana del siglo pasado y con evidente proyección en lo que los revolucionarios de hoy ejercen: antiimperialismo y soberanía con oposición al neoliberalismo”, dice Jorge Mansilla Torres, el conocido Coco Manto que vivió en México por casi 40 años y ahora radica en Bolivia.

 

La Revista Digital Temascbba.com entrevistó al periodista en Cochabamba y la conversación fluyó obviamente en torno a la reciente victoria electoral de López Obrador, que será presidente de aquel país desde el próximo 1º de diciembre, y a quien él conoce, según confiesa, desde los años noventa, cuando aquel se iniciaba como político independiente al romper ligas con su partido, el PRI.

 

Hace algunos años visité en el entonces Distrito Federal (hoy se llama Ciudad de México) a Coco Manto en  el diario Excélsior de esa ciudad, donde él era jefe de Corresponsales en el Extranjero, “que son  23 profesionales en todo el mundo, incluidos tres en países de África”, me dijo. Recuerdo que recorrimos las instalaciones de ese macro diario que  entonces daba trabajo a dos mil trece personas en todas sus secciones, ediciones y departamentos.

 

Aquel periódico, fundado en 1917, publicaba cada día hasta tres diarios (matinal, meridiano y vespertino) y cuatro revistas semanales con tirajes acordes a la demanda de 123 millones de habitantes en todo el país, veinte millones en la ciudad. En los talleres del Excélsior, los linotipistas  me obsequiaron un cliché, lingote de plomo y estaño, con mi  nombre “para su buen recuerdo”, como me dijeron.

 

Ahora, durante la entrevista en su casa de Cochabamba,  me propuso Mansilla opinar como periodista y ex vecino de aquella urbe, y no como el embajador que fue por dos periodos (2006-12); “quisiera hablar con la soltura del ciudadano común, sin sujeción, perdóname, a ciertos protocolos a que obligan el haber sido diplomático”, pidió.

GOLPE A GOLPE

 

Salió desterrado a México en 1971 luego del golpe de Estado del coronel Banzer Suárez y las fuerzas armadas volteadas contra el gobierno  del general Juan José Torres. Ese sábado 21 de agosto,  Mansilla permaneció todo el día ante los micrófonos de radio Illimani, la emisora del Estado (hoy Patria Nueva) donde era el jefe de Informaciones.  Estuvo ahí junto a otros radialistas y periodistas comprometidos con el proceso de aperturas de Torres, como el dirigente Andrés Soliz Rada,  y durante el día daban cuenta, cada vez con  voz más pesarosa,  que había muchos muertos en las calles a tiempo que crecía la traición de partidos, dirigentes políticos y algunos sindicales contra el presidente.

 

A eso de las nueve de la noche, cuando, según ellos, la batalla estaba perdida, se despidieron con dramatismo: “Salimos de esta radio, nos vamos para reintegrarnos a las luchas que vienen contra el fascismo en otras trincheras”.    Antes de irse,  avisaron que el sacerdote  oblato Mauricio Lefevbre, cura del Tercer Mundo, había sido asesinado por francotiradores cuando socorría a un moribundo en una calle aledaña a la universidad paceña.

 

-Tú también, Simón, andabas  correteado por los fachos, ¿no? –me preguntó.

 

Ese fatídico e inolvidable día, yo estuve movilizado en La Paz con otros mineros venidos en la víspera desde Siglo XX y escuchamos aquella transmisión en  radios portátiles.

 

Recuerdo todo eso porque estuvimos en la calle y la gente pedía armas, armas…  Éramos muchos los movilizados por nuestros sindicatos y voluntariamente. Deambulábamos por la ciudad sin coordinación, pero con la convicción de defender nuestros derechos y trabajo.  Al final, junto al radialista Marcial, hermano menor de Jorge, nos dimos un abrazo de despedida y desaparecimos en la noche, porque a esa hora, el Palacio Quemado estaba ya ocupado por los golpistas e iba a iniciarse la dictadura con venganzas.

 

Me dice Coco Manto que al locutor Gonzalo Otero Mercado -que ese día peroró que “el fascismo no pasará” y también la consigna “aguilita voladora”- fue apresado, torturado por el propio ministro Andrés Sélich, y murió al poco tiempo en el exilio, en Caracas.

 

Nos engañaron con lo de Aguilita Voladora, admite hoy. El dirigente Waldo Taquichiri, minero de San José, estaba esa tarde en el Comando de Defensa de la Revolución en la plaza del Monolito, frente al estadio de La Paz, y me dijo por teléfono, a gritos,  que digamos por la radio que “Aguilita voladora caerá al atardecer”, que esa era una orden del líder obrero Juan Lechín, porque así le habían dicho, a su vez,  los militares aliados de Torres en la Fuerza Aérea Boliviana.

 

Nos engañaron, dice el entrevistado.  Esas palabras fueron dictadas a Lechín por el mero comandante de la FAB, Oscar Adriázola, para que los aviones salgan y bombardeen la colina de Laykakota,  que estaba ocupada por decenas de universitarios y obreros que sí, tenían armas… Mataron a muchos estudiantes en ese bombardeo.  La FAB, como la tortilla, se había dado la vuelta en el aire.

 

Supimos que Coco anduvo oculto durante tres meses en domicilios  de La Paz antes de asilarse en la embajada de México.  “Sí, pues, mucho tiempo viví a salto de Martha, que así se llama mi mujer…”, dice hoy socarronamente.  

 

Marcial también salió al exilio gracias a un contacto religioso que lo ayudó a ganar la frontera con Chile, donde pidió refugio junto a otros compañeros al gobierno de Salvador Allende.

PERIODISTA EN EL PERÚ Y MÉXICO

 

De México se trasladó al Perú en 1972 y trabajó en el diario expreso durante 6 años, hasta 1977, en que retornó al país;  pero los golpes de Natusch y de García Meza, con el asesinato de cientos de patriotas, como Marcelo Quiroga, obligaron al periodista a salir al destierro por segunda vez en 1980, luego de que los paramilitares allanaron su casa en La Paz y él se salvara casi de milagro al escapar con su familia, unos minutos antes del asalto. 

 

Se fue de nuevo a México con el apoyo del embajador azteca, y al poco tiempo entró a trabajar en el diario Excélsior, donde estuvo 25 años, hasta 2005. Fue redactor y reportero de las ediciones principales  y editor de suplementos. “Escribía, además, epigramas y aforismos,  que son modalidades clásicas del periodismo opinante, contestatario”, dice y nos explica que el epigrama es un comentario humorístico en 4 versos sobre temas del día.  “Hice como 12 mil de esas cuartetas en las páginas editoriales”, añade.

 

-¿Recuerdas alguno?

 

-Hum….sí, uno, sobre el tema, de cuando López Obrador era el regente (alcalde) del DF,  al comenzar el siglo  compuse un epigrama que aludía a la manera lenta, ese hablar sin apuros de don Andrés Manuel. Dije algo como que alguna universidad le va a otorgar el doctorado Honoris Pausa…

LOS TIEMPOS DE LÓPEZ OBRADOR

 

Y es de López Obrador que empezamos a hablar.  Asevera que lo conoce desde hace unos 20 años y cree que será un presidente solvente por su honestidad, virtud que paradójicamente podría traerle problemas “porque hay mucha corrupción en los círculos políticos y sociales, a partir de un dicho muy mexicano, el que afirma que el no transa no avanza”.

 

Reacio a la transa, al transfugio y a los acuerdos por debajo de la mesa, añade, el futuro  presidente López Obrador afrontará dificultades incluso con su entorno más cercano. “Su partido Morena, siglas del  Movimiento de Renovación Nacional, creció en militancia en muy  poquito tiempo porque abrió sus puertas y la casa se le llenó de manera incontenible porque llegaron miles de inconformes; pero también se metieron en Morena militantes y dirigentes de los partidos de derecha, el PAN, hastiados de sus líderes corruptos, y muchos más del PRI, o sea oportunistas sin ningún compromiso ni lealtad”, afirma.

 

Cree que los mayores desafíos para López Obrador serán la corrupción y la oligarquía mexicana que no se siente derrotada electoralmente y que ahora se puso en situación de esperar  errores y flaquezas del nuevo gobierno, que los tendrá,  para desatarle la guerra sucia por los medios de comunicación que controla. “Todos los medios están al servicio de los ricos porque son su propiedad y vapulearán a AMLO con la violencia verbal que acostumbran, aquí en Bolivia  y en todas partes donde la SIP y la CIA les piden hacerlo”.

 

En estos días, que son de alegría democrática y la configuración de prontas medidas de gobierno a futuro, dice nuestro entrevistado que “la prensa y la televisión reaccionaria mexicana,  acusan a López Obrador… ¡de ser un viejo de ya 64 años de edad!  Así empiezan, los muy imaginativos y creativos periodistas alquilones, ironiza.

 

-¿Hay otros desafíos?

 

-Sí, hay más retos para el nuevo gobierno: la pobreza extrema de unos ocho millones de habitantes, los efectos del crimen organizado, las bandas del narcotráfico que comercia con las mafias yanquis, y, claro, la latente amenaza del imperialismo, máxime si México limita en su extenso norte de 3 mil kilómetros con Estados Unidos.

 

Opina sobre “el muro de la iniquidad que Trump construye con el torpe añadido de que los costos de esa atrocidad racista deberán ser pagados por los mexicanos será otro motivo de fricción López Obrador”.  Se refiere de paso al quebrantado Tratado de Comercio con Canadá y Estados Unidos “que Trump quiere replantear con inaceptables ventajas en favor de su país”.

 

Se refiere sin más precisiones al saqueo que hoy realizan las empresas canadienses de la plata de México. Hay más de diez empresas canadienses que se llevan todo el metal blanco en muy poco tiempo y sin mucho esfuerzo, porque se dotan de maquinaria sofisticada para ello.  So pretexto de que invierten en México y pagan regalías “están vaciando los cerros y yacimientos argentíferos y dejando tierras desechas, cerros desaparecidos, aire y ríos contaminados", añade.

 

El todavía presidente Peña Nieto desplegó la llamada Reforma Energética y, con los peores modos del entreguismo, desnacionalizó la gran industria petrolera estatal, Pemex, y privatizó todas las empresas del crudo en desmedro de la soberanía y el patrimonio de México, dice.

-Cada día se dan noticias de muertes, desapariciones…

-Sí, caray. El crimen organizado. Todos los días aparecen diez, doce, veinte muertos, decapitados o descuartizados por el flagelo del narcotráfico. México es una fuente de provisión de droga al país del norte, donde existen 43 millones de drogadictos confesos, fichados legalmente, que no se llaman viciosos sino enfermos,  y que tienen una suerte de autorización médica para adquirir legalmente su porción cotidiana de droga.

 

Añade que para cubrir un número tan elevado de adictos hay mafias de narcos panameños, brasileños, colombianos, peruanos, que pelean entre ellos por el control del mercado fronterizo.  Los cárteles quieren mayor control del mercado estadounidense abierto y tolerado allí, en USA, porque la política y combate al narcotráfico es solo aparente.

 

Washington alienta de muchos modos, con la DEA al frente, a los cárteles para el tráfico encubierto, porque el día en que allí falte inhalantes, inyecciones o pastillas para esos millones de viciosos,  se desatará el caos, violencia, crímenes, guerra civil. Esa vorágine de desesperación por la droga (opio, cocaína, sustancias sintéticas, etcétera)  provocará la quiebra de muchos bancos, importantes bancos con dominio mundial,  hoteles, negocios comerciales, transporte y toda referencia inmobiliaria, afirma Mansilla.

 

-¿Matan a periodistas, verdad?

 

-En los últimos años, el crimen organizado se cobró la vida de 260 periodistas asesinados a mansalva, sin piedad, en la calle o en sus casas,  por el delito de investigar  y publicar en tono de denuncia y prevención la acción de los carteles en ciudades y barrios de México.

 

Un país con mucho y admirado mundo cultural,  social, histórico, folclórico, al que quieren convertir en campo de batalla, cementerio y punto de éxodo desesperado. La gente está cansada de tanto caos e impunidad.

 

“Ese cansancio por la muerte, el miedo y abandono urbano de la gente ha hecho que López Obrador sea una alternativa de cambio y de pacificación, pero ¿cómo le hará el nuevo mandatario?”

 

-¿Y las fuerzas anti narco…?

 

Dos gobiernos anteriores, los de Calderón y Peña Nieto, sacaron al Ejército y la Marina de sus cuarteles para combatir a los narcos y no sirvió de nada. Muchos jefes militares se complicaron con las mafias. Hubo más violencia y corrupción. En los últimos 9 años hubo 200 mil muertes por violencia, hay 35 mil personas desaparecidas ¿Qué y cómo le hará el nuevo Presidente para apagar ese infierno?

DE EXILIADOS Y AMAGOS GRINGOS

 

Según el entrevistado, hasta hace apenas unos diez años era impensable,  una utopía  pensar a o creer que  la izquierda podría ganar la presidencia de la república de México.

 

“Desde los años setenta nos acogían  a los exiliados sudamericanos con afecto humanitario, pero nos creían seres de galaxias lejanas, muy ajenas a ellos porque  todo el tiempo les hablábamos de dictaduras, intromisión de la CIA, asesinatos y crueldad del Plan Cóndor, luchas contra el imperialismo.

 

Nos decían casi paternalmente que ellos ya habían pasado por todos esos horrores con su Revolución de 1910, con Zapata y Villa… y pare de contar.”  Sin avizorar ningún tipo de catastrofismo, Coco cree que “ahora se sabrá de lo que el imperialismo es capaz contra toda gesta, intento de reacción e inconformidad, cuando, por ejemplo,  López Obrador prevenga al gobierno de Trump  que no se meta, que los problemas de México los resolverán los mexicanos.

 

Pero Donald Trump desprecia a los inmigrantes y no se cansa de decir que les aplicará mayores represalias. Hace poco les dijo que eran unos animales. “Mira, Simón, esa calamidad trumpetiana de enjaular a los hijos de los inmigrantes… ¡carajo! Así, pues, no le será tan fácil a Trump si en México asume un gobierno digno, valiente y resuelto a defender a su gente, donde sea”.

 

Mansilla Torres cree también que Washington no dejará que México crezca políticamente,  como hizo con Cuba. Desdeñó a la isla, a Fidel y los suyos, al comenzar la gesta revolucionaria en 1959 y cuando quiso destruirla ya no pudo, porque los cubanos habían tomado tal conciencia y decisiones que ya nadie pudo pararlos.

 

Creció Cuba en todo sentido –dice-  con su socialismo palpitante y victorioso, a pesar y con toda la oposición yanqui. Esa lección la asimiló la administración estadunidense, republicanos y demócratas, y por eso no es pensable que deje  mucho margen a México en su proyecto de consolidar su democracia, su plenitud económica y la defensa de sus recursos naturales.

-¿Se enfrentará a la derecha?

 

-No creo que lo haga frontalmente. El nuevo Presidente no se abrirá  del todo contra la derecha, porque el poder del dinero está en manos de la oligarquía, que está intocable, pese a que sus candidatos perdieron electoralmente, y ahora y hasta le guiña el ojo a López. Aquella fortuna y poder le fueron dadas a la oligarquía por el Partido Revolucionario Institucional, el PRI,  que gobernó 70 años seguidos,  y  por el PAN, entreguista y derechoso, durante 12 años.  Con Peña Nieto no hubo mayores cambios. Pero si la derecha se pone necia y lo ataca, López Obrador se ha de defender, no lo dudo.

 

Ya la mayoría mexicana les perdió el miedo y  se fue a votar por el “candidato de la esperanza y del cambio”. Ahora hay que esperar qué tipo de cambio será operado.

 

- ¿Se le puede atribuir un subtítulo de socialista, como Venezuela o Cuba?

 

- No. México tiene su propia identidad revolucionaria, su concepción y proyecto o modelo de izquierda. Felizmente, Simón, no hay un molde para ser izquierdista o ser revolucionario. A los izquierdistas nos unen y separan percepciones, a los de derecha los unifica el dinero. En la izquierda basta tener conciencia social -me salvo con todos o me hundo con todos-, y honrada actitud de cambiar las cosas para bien.

 

No vamos a olvidar, querido amigo, que México fue el único país que no rompió relaciones con la Revolución Cubana. Cuando en 1961, toda América Latina se volcó contra Cuba,  en Punta del Este, manipulada, obligada por Estados Unidos, México se abstuvo de condenar a la isla por su opción política socialista-comunista. Aplicó su sabia Doctrina Estrada de "no intervención en asuntos internos de los países y respeto a la libre determinación de los pueblos". Eso no se olvida.

EL PESO HISTÓRICO DEL JUARISMO

 

El entrevistado, nacido en Uncía y forjado en  el periodismo,  la poesía y el humor –no olvidemos sus programas Ríase en quechua en  Radio Pío XII y Olla de Grillos en Radio Altiplano-, afirma,  ya en el final de nuestro encuentro,  que el presidente electo mexicano tiene formación juarista, que es un discípulo de Benito Juárez, el primer presidente indígena de América Latina, en  el siglo 18, un liberal valiente y visionario. 

 

Andrés Manuel es un izquierdista a la mexicana, un revolucionario nacionalista  al modo del presidente Lázaro Cárdenas y seguramente hará prevalecer su antiguo lema de vida política: primero los  pobres.

 

Y advierte: Cuidado con ahora.  México tiene ese líder, pero no hay fuerza política organizada con él. Su movimiento electoral es emotivo, espontáneo y dispuesto a todo, pero no está organizado. Y, además, no hay allí vicepresidente para cubrir su puesto en una emergencia extrema, que nadie quiere...

 

Cambia de tema inmediatamente. México tiene petróleo, pero, por paradoja, ahora está importando gasolina de estados Unidos y también maíz para la tortilla, siendo que ese grano es originario de México, añade-

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-¿Influencias de Venezuela o Cuba? -le insisto.

-No, nada de eso. Hay que replantear  la soberanía mexicana y creo que  no será tomando en cuenta el modelo venezolano, cubano o boliviano. Esas son otras realidades bajo el signo común del sufrimiento y la lucha contra la dependencia. Mira, yo me declaro antiimperialista y lo soy, aquí en Bolivia y donde esté. Pero al mexicano  no le es fácil decirlo tan abiertamente porque su país hace orilla con Estados Unidos, porque todos tienen familiares en el otro lado, porque desde niños les dicen que hay que aprender a llevarse bien con el vecino gringo, distante y diferente, sí, pero su vecino.

 

Será novedoso y complejo lo que vaya a pasar en México;  lo único que hay que hacer es apoyar esa revolución para seguir siendo una sociedad solidaria  con el país, literal hermano mayor de los latinoamericanos, que cobijó a cientos de exiliados sudamericanos, en su mayoría chilenos y argentinos, que ya nacionalizados siguen pensando en  gaucho o roto, dice sonriendo.

 

Ahora se levantan banderas nacionalistas para recuperar la nación. A López Obrador le quitaron la presidencia en 2006, porque él gano las elecciones, y así lo reconocieron sus propios adversarios,  entre ellos el ex presidente priísta  Miguel de la Madrid, quien dijo antes de morir hará unos  4 años; le usurparon la presidencia el año seis; él ganó.

 

En ese año, Simón, el dos mil seis,  me nombraron embajador de Bolivia en México y yo dije en el Senado, ante la comisión que iba a aprobar mi nombramiento, que las cosas serían favorables para mi gestión en México porque el ganador de la próxima elección de julio iba a ser el izquierdista López Obrador. Estaba cantado.  No fue así porque incluso se cayó el sistema de control electoral por computadoras  y, vaya,  yo tuve muchos problemas durante los seis años de mi ejercicio diplomático frente a gobiernos de derecha, adversos por neoliberales… ¡y no va más!”, dijo, se puso de pie y me extendió la mano con estas palabras:

 

-Chau, Simón. Gracias, hermano de tantos ideales y frustraciones comunes.

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Redaccion:

Simón Alberto Figueroa Reynaga

Simón Alberto Figueroa Reynaga

Periodista, Editor General Revista TEMAS cbba

cochabamba.safi@gmail.com