PSICOPATA ¿UNA ESPECIE DIFERENTE?

Resumen de un extraordinario estudio sobre la psicopatía política realizado por el Dr. Fernando Leguizamón, que fue presentado en conferencias académicas y reuniones de especialistas.

PSICOPATA ¿UNA ESPECIE DIFERENTE?

En 1904, Emil Kraepelin examinó por primera vez con metodología científica los tipos de personalidades similares al trastorno antisocial de la personalidad, y sirvió de base para la creación de este diagnóstico: Trastorno antisocial de la personalidad

Sinónimos: Personalidad sociopatica, desórdenes o trastornos de personalidad antisocial, personalidad psicopática.

La sociopatía, también conocida como trastorno de personalidad antisocial (TPA), es una patología de índole psíquico que deriva en que las personas que la  padecen, "pierden  la noción de la importancia de las normas sociales como son las leyes y los derechos individuales”. Si bien, generalmente, puede ser detectada a partir de los 18 años de edad, se estima que los síntomas y características vienen desarrollándose desde la adolescencia. Antes de los 15 años debe detectarse una sintomatología similar pero no tan acentuada, se trata del trastorno disocial de la personalidad.

 

“La psicopatía, tal como fue concebida originariamente por Cleckley (1941), no se limita al hecho de involucrase en actividades ilegales, sino que también abarca características de la personalidad tales como la manipulación, la falta de sinceridad, el egocentrismo, y la falta de sentimiento de culpa, características que se encuentran claramente presentes en criminales, pero también en cónyuges, padres, jefes, abogados, políticos y directores ejecutivos, por nombrar solamente a algunos. (Bursten, 1973; Stewart, 1991).

 

(Ente los rasgos más visibles) Fracaso para adaptarse a las normas sociales en lo que respecta al comportamiento legal, como lo indica el perpetrar repetidamente actos que son motivo de detención. Deshonestidad, indicada por mentir repetidamente, utilizar un alias, estafar a otros para obtener un beneficio personal o por placer. Impulsividad o incapacidad para planificar el futuro. Irritabilidad y agresividad, indicados por peleas físicas repetidas o agresiones. Despreocupación imprudente por su seguridad o la de los demás. Irresponsabilidad persistente, indicada por la incapacidad de mantener un trabajo con constancia o de hacerse cargo de obligaciones económicas. Falta de remordimientos, como lo indica la indiferencia o la justificación del haber dañado, maltratado o robado a otros

 

 

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CARACTERISTICAS CLINICAS

Los psicópatas no pueden empatizar ni sentir remordimiento. La falta de remordimientos radica en la cosificación que hace el psicópata de las otras personas. Los psicópatas tienden a crear códigos propios de comportamiento, por lo cual sólo sienten culpa al infringir sus propios reglamentos y no los códigos comunes. Además los psicópatas tienen un marcado egocentrismo, una característica que pueden tener personas sanas pero que es intrínseca a este desorden. Esto implica que el psicópata trabaja siempre para sí mismo.

El trastorno psicopático produce una conducta anormalmente agresiva y gravemente irresponsable, que según el doctor Hervey Cleckley determinan una serie de características clínicas, descritas en su libro The Mask of Sanity: An Attempt to Clarify Some Issues About the So-Called Psychopathic Personality (La máscara de la cordura: un intento de aclarar algunas cuestiones sobre la llamada Personalidad psicopática), que incluyen: Encanto superficial e inteligencia. Ausencia de delirios u otros signos de pensamiento no racional. Ausencia de nerviosismo o manifestaciones psiconeuróticas. Escasa fiabilidad. Falsedad o falta de sinceridad. Falta de remordimiento y vergüenza. Conducta antisocial sin un motivo que la justifique. Juicio deficiente y dificultad para aprender de la experiencia. Egocentrismo patológico e incapacidad para amar. Pobreza generalizada en las principales relaciones afectivas. Pérdida específica de intuición. Insensibilidad en las relaciones interpersonales generales. Vida sexual impersonal, frívola y poco estable. Incapacidad para seguir cualquier plan de vida.

Actualmente se ha desarrollado un escáner que lee la zona del cerebro que contiene nuestras intenciones, antes de realizarlas, y se baraja la posibilidad de usarla en un futuro para descubrir nuevos casos de psicopatías. En este escáner o tomografía por emisión de positrones (PET en sus siglas en inglés) Los estímulos relacionados con las capacidades de empatía se encuentran ausentes en el lóbulo prefrontal del cerebro en el caso de los psicópatas.

 

Los psicópatas muestran menos actividad en áreas del cerebro relacionadas con la evaluación de las emociones vinculadas a las expresiones faciales, señala el estudio publicado en el British Journal of Psychiatry 2011.

 

Murphy, Michael Craig y Marco Catani, del Instituto de Psiquiatría del King’s College de Londres, encontraron en agosto de 2009, que los psicópatas tienen conexiones defectuosas entre la parte del cerebro que lidia con las emociones y la que maneja los impulsos y la toma de decisiones.

 

“POLÍTICO PSICÓPATA NECESITA FABRICAR CRISIS”

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Según el experto Hugo Marietán, un psicópata no debe considerarse un enfermo, sino un ser anormal con una estructura mental diferente a la norma del resto de la Sociedad, e incapaz de adaptar su conducta.

El hecho es que a pesar de todos los estudios y las nuevas terapias, los psicópatas están “diseñados” para un mal comportamiento de por vida. El doctor Leland M. Héller, escribe que la gente que tiene este desorden presenta síntomas que incluyen la mentira, la trampa, la crueldad, el comportamiento criminal, la irresponsabilidad, la carencia de remordimientos, relaciones pobres, explotación, manipulación, destructividad, irritabilidad, agresividad, y fracasos en el trabajo. Muchos no exhiben un comportamiento criminal, pero actúan antisocialmente en profesiones socialmente aceptables.

El Médico Psiquiatra Argentino Hugo Marietán, es autor de trabajos académicos de renombre internacionalsobre la psicopatía. Sus recientes análisis del "político psicópata" son el tema de esta revisión que pretendeactualizar en el contexto Médico General, las opiniones de Profesionales expertos en esta temática. "Los políticos de fuste generalmente son psicópatas, por una sencilla razón:el psicópata ama el poder. Usa a las personas para obtener más y más poder, y las transforma en cosas para su propio beneficio.Esto no quiere decir, desde luego, que todos los políticos o todos los líderes sean psicópatas, ni muchomenos, pero sí que el poder es un ámbito donde ellos se mueven “como pez en el agua”.

 

Es decir: una variante poco frecuente del ser humano que se caracteriza por tener necesidades especiales. El afán desmedido de poder, de protagonismo o matar, pueden ser algunas de ellas. Funcionan con códigos propios, distintos de los que maneja la sociedad, y suelen estar dotados para ser capitanes de tormenta por su alto grado de insensibilidad y tolerancia a situaciones de extrema tensión.

 

Una característica básica del psicópata es que es un mentiroso, pero no es un mentiroso cualquiera. Es un artista. Miente con la palabra, pero también con el cuerpo. Actúa. Puede incluso, fingir sensibilidad.

 

Un dirigente común sabe que tiene que cumplir su función durante un tiempo determinado y luego se va tranquilamente. Al psicópata, en cambio, una vez que está arriba, no lo saca nadie. Este tipo de líderes no toman a los ciudadanos como personas con derechos: los toman como cosas. Porque el psicópata siempre trabaja para sí mismo, aunque en su discurso diga todo lo contrario. La gente es un mero instrumento.

Carece de la habilidad emocional de la empatía, que es la capacidad de cualquier persona normal de ponerse en el lugar del otro. Las "cosas", para el líder político con estas características, tienen que estar a su servicio: personas, dinero, la famosa caja, para comprar voluntades. Utilizan el dinero como un elemento de presión, porque usan la coerción. La pregunta del accionar psicopático típico es: ¿cómo doblego la voluntad del otro? ¿Con un cargo, con un plan, con un subsidio? ¿Cómo divido?

¿Cuándo un terapeuta puede incidir terapéuticamente sobre la psicopatía de un psicópata?.............Nunca.

¿Cómo tan categórico? Muy sencillo. La psicopatía es una manera de ser. No es una enfermedad. Parece ser “Una especie de ser humano diferente”.

Ni algo adquirido por malos tratos infantiles, es decir, no es algo aprendido. Es así. La historia de este tema muestra ejemplos de todo tipo de terapias, y el resultado es el mismo. Siguen siendo lo que son.

 

 

PSICOPATÍA DE NUESTROS “LÍDERES” Y GOBERNANTES

“¿Y los políticos?”

La política y el póker son dos ocupaciones cuyas reglas obligan a mentir y engañar.

Si los políticos fueran sinceros no serían elegidos. Muchos son mentirosos a secas. No tienen forzosamente que ser psicópatas. Pero la política es un medio fantástico para que se desarrollen, el mejor ambiente, el ideal. Igual que los negocios, que cambian con mucha rapidez. Ahí los psicópatas se desenvuelven como pez en el agua.

“¿Cómo puede la sociedad defenderse?”

Es prácticamente imposible para la sociedad defenderse de eso. Porque son ellos los que, además, hacen las reglas, dictan los principios y gastan millones para explicar al mundo que lo que hacen es fantástico. Lo que podríamos hacer es no elegirlos

“¿Se puede curar?”

No. No tenemos procedimiento alguno para curar porque no hay nada que curar. Es un comportamiento con anomalías neurológicas. Pero no hay pacientes que pidan ayuda, que sufran. El problema lo tienen los demás. Ellos están perfectos, y se sienten perfectos. Nunca podrán sentir empatía, ponerse en el lugar de otra persona, tener sentimientos hacia alguien. Ni siquiera por los seres más próximos, padres, hermanos, pareja, hijos... Los psicópatas no tienen emociones, y no es posible enseñárselas.

Usted dice que se aferran al poder y que es muy difícil sacarlos. ¿Alguna sugerencia?

Bueno, hacen falta un montón de líderes de los comunes, normales, o bien otro psicópata pesado que se le contraponga. Entre muchos logran sacar al dirigente psicópata, o, al menos, reducir su poder. Otra cosa es aprender a no elegirlos. El psicópata necesita desestabilizar siempre las cosas, aquí y allá. Por eso necesita fabricar crisis. Si uno va entendiendo cómo es su mecanismo, los puede distinguir y votar por otros líderes, que pueden ser muy carismáticos, incluso, pero no psicopáticos.

 

Redaccion:

Fernando Leguizamón Sanzetenea

Fernando Leguizamón Sanzetenea

Médico Psiquiatra

Docente Universitario