CAMBIO DE PODER Y DESAFÍO

La abogada Jeanine Añez, Presidenta Interina del Estado Plurinacional de Bolivia promete pacificar el país y convoca a elecciones presidenciales y legislativas con un TSE transparente y limpio. (Foto elpaís.com)

CAMBIO DE PODER Y DESAFÍO

Es ya  irrelevante debatir si fue golpe de estado, transición constitucional de poderes por renuncia o revolución de las pititas, cuyos factores trágicos serán aclarados a su tiempo, hoy es vital aceptar la nueva realidad política que no admite retrospectiva para lamentar consecuencias sino  visión prospectiva como desafío democrático sin precedentes para entender lo que viene después: ¿Desmontar el Estado Plurinacional como proyecto de sociedad?  ¿Encumbrar otro modelo económico, social y político, denominado Federalismo?

La operación que obligó la renuncia del Presidente no fue simple aventura ni persigue modificaciones domésticas en la estructura del Estado. Su finalidad tiene objetivos de mayor alcance que se conocerá a medida que transcurra el tiempo, lo cierto es que hay un gobierno de transición ultra conservador como cabecera de playa.

Ya se operó el cambio de timón en la conducción del Estado y se organizan nuevas elecciones generales con la promesa de que dirigirá un Tribunal Supremo Electoral absolutamente transparente eficiente y honesto que devuelva la confianza a los bolivianos en el sistema  democrático. La primera muestra fue la nominación de un Vocal electoral reconocido como  una figura icónica en el ámbito internacional.

Participarán conocidas  fuerzas políticas algunas de ellas muy devaluadas tras las últimas fallidas elecciones generales que  están obligadas a recuperar su caudal de votantes mejorando su propuesta de gobierno para ser creíbles y vencer una contienda por demás expedita en ausencia de Evo Morales hoy en el exilio, el que fuera durante casi 14 años, líder del partido político más grande y hegemónico de la historia boliviana.

Los jefes de los partidos tradicionales saben que esta elección es su última oportunidad para dejar un halo de dignidad en su historia política hacia la posteridad y apostarán por ser principales protagonistas lo que impedirá la conformación de posibles  alianzas. Será un error capital si no se logra un frente único de oposición teniendo  al frente una fuerza electoral cohesionada y combativa con posibilidades de aumentar su caudal de electores como homenaje a sus mártires que en estos casos se llama voto sentimiento.

La oposición dicotómica hoy oficialista también lidiará con la presencia de dos líderes cívicos emergentes que reclaman su espacio ganado tras la resistencia de 21 días en las calles, cuya obra fue reconocida como determinante y les asiste el derecho de ser candidatos presidenciales. Ellos quieren encabezar un frente de unidad con posibilidades de vencer y se muestran vistiendo poleras con la inscripción “Federalismo”. ¿Permitirá la partidocracia esa afrenta?

La democracia sobrevivió y se energizó tras la crisis que dejó saldos trágicos, se restauró el valor de la Constitución y se pactó nuevos acuerdos entre gobierno de transición y movimientos sociales combativos para restablecer la paz y la normalidad de actividades. En ese nuevo escenario de intenso debate en el histórico Palacio Quemado el diálogo se impuso por la madurez política de sus dirigentes frente a la espiral de violencia que amenazaba destruir la misma democracia y cobrar más vidas humanas. Rol de capital importancia desempeñaron para el éxito del dialogo  la Iglesia Católica y los enviados de NN.UU. como  de la Unión Europea.

La desobediencia civil está contemplada en la CPE para exigir cambios sin romper la institucionalidad democrática. Ese derecho legal amparado por masivos cabildos, presiones de partidos políticos de oposición y la asonada vandálica de grupos digitados obligó la renuncia del Presidente con apoyo de la Policía Nacional y las FF.AA.

El antagonismo político surgido desde la derrota de Morales en el Referendo del 21 de febrero de 2016 se inflamó con la sentencia constitucional del TSC que habilitó su postulación a un cuarto mandato. A partir de entonces los adversarios al “bloque de poder” planificaron estrategia y tácticas para desconocer la anticipada victoria de Morales  en las elecciones del 20 de octubre “cualquiera sea los resultados” y se instaló la consigna del “fraude”.

Cualquier figura utilizada como pretexto no tiene validez, sólo el resultado. La realidad es que avanza un nuevo proyecto de país dispuesto a profundizar el proceso autonómico y consolidar el Pacto Fiscal, mandato de la Constituyente que fue incumplido por el régimen saliente. Significa desafío: Estado rector, omnipresente y centralista, hoy vigente, o perfilar un sistema republicano con prevalencia de las autonomías que no es otra cosa que estructurar fundamentos para la vigencia de un federalismo con mayores competencias regionales, control y administración propia de sus recursos naturales e ingresos económicos. Dos visiones que nos llama a comprender qué es más conveniente para la Nación.

 

 

 

Redaccion:

Simón Alberto Figueroa Reynaga

Simón Alberto Figueroa Reynaga

Periodista, Editor General Revista TEMAS cbba

cochabamba.safi@gmail.com