JAQUE AL REY

El sistemático ataque del lado oscuro de la derecha política con panoplias de toda índole al liderazgo de Evo y ahora a Mesa no es suficiente ni estratégico para convencer al electorado

JAQUE AL REY

Al reconocer públicamente -de ser electo  Presidente de Bolivia- que  no modificará el sistema de bonos ni privatizará las empresas estratégicas nacionales, Carlos Mesa colocó una ficha antípoda en el tablero político electoral logrando un jaque al rey aunque todavía lejos de un mate porque su principal adversario continúa montando “el caballo del corregidor”.

Mesa reconoció que en los trece años de gobierno de Evo hubo transformaciones positivas. “Hemos vivido un camino de movilidad social, de fin de la desigualdad ", dijo en su reciente encuentro con dirigentes campesinos de veinte provincias del departamento de La Paz, pero también fue crítico al régimen de turno asegurando que se puede tener una mejor Bolivia, con menos corrupción, más empleo y menos narcotráfico (Los Tiempos Digital, 30-3-19)

Proclamó, igual, que no permitirá el retorno de los “viejos partidos políticos”.  Buen intento por mostrarse como el candidato de la esperanza al frente de Comunidad Ciudadana (CC), un movimiento que todavía no es partido político, sino alianza. Marginar a la vieja partidocracia hoy y mañana es loable y un mensaje subyacente para capitalizar el voto disperso de una juventud que espera renovación en la política.

Apareció luciendo poncho a colores y el típico sombrero aimara saludando en idioma nativo provocando a la distancia comentarios sardónicos del canciller Guido Pari en un programa televisivo sobre quién está mejor facultado para hablar aimara. También el presidente Evo Morales subestimó con ironía al candidato de CC. "Tiene su estilo de hacer política, como su nombre dice Carlos D. Mesa, es un político de mesa", según la Agencia Boliviana de Información (ABI), citando a radio La Pizarra de Argentina que realizó una entrevista al jefe de Estado.

Su primer contacto en campaña electoral con gente de provincias desdibuja a sus adversarios que veían un candidato letárgico que trabaja desde su escritorio utilizando el twitter en las redes como dijo su sorpresivo contrincante, Oscar Ortiz.  Mesa calculó bien al afirmar  algo inesperado referente a las transformaciones de los últimos trece años que le suma empatía aunque los seguidores de Evo vean como hipocresía su reconocimiento a la gestión del MAS.

Elogiar los íconos del “proceso de cambio” –guste o no-le ubica a Mesa en sintonía con los históricos ex dirigentes de la COB que en su reciente encuentro en La Paz, concluyeron que los logros del MAS, no son exclusivamente del MAS, sino de los trabajadores, de los campesinos, de las clases medias  y de los intelectuales que fueron coherentes y competentes con “la revolución democrática y cultural” en su apoyo a Evo a la hora de evitar desviaciones ideológicas o claudicación. El proceso fue indefectible hasta aquí. ¿Qué viene ahora? Mesa le arropa a Evo, pero al mismo tiempo enfatiza que de ser Presidente hará un mejor gobierno. ¿Distinto? ¿Mejorando lo hecho? ¿Profundizando o perfeccionando el proceso?

El sistemático ataque del lado oscuro de la derecha política con panoplias de toda índole al liderazgo de Evo y ahora a Mesa no es suficiente ni estratégico para convencer al electorado. A esta hora de la historia, desafiar con desnacionalizar las empresas, abolir los bonos sociales o modificar políticas que afianzan la integridad y la dignidad lucha contra el racismo y toda forma de discriminación y de leyes que garantizan la libertad de religiones y cultos, simplemente es dar un salto al vacío.

Sin duda, Mesa no está cerca de Evo ni es enemigo íntimo. Intenta llegar con un mensaje moderado a la inmensa mayoría que no milita en ningún partido.  Quizá quiere mostrarse lejos de los “dinosaurios” Víctor Hugo Cárdenas con UCS y Jaime Paz Zamora, ex MIR ahora candidato del PDC, porque su encono con Oscar Ortiz ya es diáfano e irreconciliable, desde que su partido Demócratas, aceptó en sus filas a los ex militantes de Unidad Nacional, Wilson Santa María y Rafael Quispe, que sembraron sombras de duda por el dinero percibido como Vocero de la Causa Marítima. Ambos enfrentan un proceso penal en su contra instaurado por Mesa.

El candidato de CC tiene importante intención de voto a su favor según encuesta publicada por un diario de circulación nacional que lo sitúa como primero en la preferencia electoral y favorita en una segunda vuelta. Empero, otro estudio preliminar de un respetado demoscopista de la oposición, sitúa a Evo como seguro ganador en primera vuelta. Si hoy fueran las elecciones, ganaría con 47 por ciento sobre su eventual seguidor –Mesa-  que alcanzaría 31 por ciento. Con seguridad estas percepciones cambiarán faltando dos meses para los comicios. ¿Será Evo imbatible? Sus estrategas o el mismo Evo podrían estar calculando mal sus reales perspectivas de victoria con más del 70 por ciento por  exceso de confianza y exitismo prematuro.

 

 

 

Redaccion:

Simón Alberto Figueroa Reynaga

Simón Alberto Figueroa Reynaga

Periodista, Editor General Revista TEMAS cbba

cochabamba.safi@gmail.com