EL PRESIDENTE PAZ BUSCA CAMBIOS ESTRUCTURALES (Imagen Bloomber-Gety)
EL PRESIDENTE PAZ BUSCA CAMBIOS ESTRUCTURALES (Imagen Bloomber-Gety)
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El presidente Rodrigo Paz parece encontrase en un laberinto donde sus opciones para una salida son garantizar estabilidad económica y paz social con diálogo, conseguir dólares de libre disponibilidad y sellar un acuerdo nacional para aprobar leyes estructurales en un intento por cambiar el modelo de Estado.
Simón Alberto Figueroa Reynaga
23 de julio de 2026
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EL LABERINTO DE PAZ TIENE TRES PUERTAS

“La actual crisis no se arregla con discursos ni con garrote. Se arregla con dólares en el banco, comida en el mercado y un acuerdo donde todos cedan algo”.

“El laberinto tiene tres puertas, hay salida, pero la puerta es estrecha y hay que pasar de uno en uno. “El ajuste sin pacto es represión. El pacto sin ajuste es mentira”,

Sin dólares no hay combustible. Sin combustible no hay país”, según interpreta IA de Meta, consultada a propósito.

CON LA COB

Paz Pereira mantuvo paciente diálogo con sectores populares dirigidos por la COB durante 53 días y logró el desbloqueo pacífico de carreteras con policías y militares implantando Estado de Excepción, luego hubo repliegue para evitar “derramamiento de sangre”.

Tras advertir: “quienes intenten destrozar la democracia se van a ir a la cárcel”, el presidente Paz firmó un acuerdo de 27 puntos con la Central Obrera Boliviana, COB, después con la Federación Tupac Katari de La Paz y se levantaron los bloqueos.

Uno de los puntos decía que el gobierno no apoyará ni promoverá ni una norma que criminalice la protesta, tampoco habrá persecución política contra dirigentes, pero fue apresado Vicente Salazar, dirigente de los “Ponchos Rojos” acusado de terrorismo, mientras el líder de la COB, Mario Argollo está en la clandestinidad con orden de aprehensión.

El gobierno también se comprometió no impulsar la privatización de empresas públicas ni entregar recursos estratégicos a intereses privados nacionales o extranjeros y transparentar toda negociación o crédito con organismos internacionales.

Bolivia vive tensa espera. Los plazos son perentorios para suscribir un acuerdo con la COB, un pacto con las regiones sobre el 50/50 y la aceptación del FMI para un préstamo urgente requerido por el gobierno.

EL PRESIDENTE INCLINA SU ATENCIÓN A LAS ÁREAS CAMPESINAS

El gobierno busca un acuerdo con el FMI por cinco mil millones de dólares para oxigenar reservas fiscales, garantizar la compra de combustibles y respaldar la aprobación de leyes estructurales del nuevo Estado de Bolivia, anunció en reiteradas oportunidades el presidente Paz.

Una misión del FMI se encuentra en Bolivia para evaluar las condiciones económicas del país y ver la posibilidad de un acuerdo según confirmó el ministro de la Presidencia José Luis Lupo, aunque no se sabe sobre el monto real ni la fecha para la suscripción del acuerdo.

Mientras el gobierno trabaja en esa perspectiva, el economista Gonzalo Colque, advierte que un acuerdo con el FMI tendrá elevado costo político y shock de inversión por el plan de ajuste económico que aplicará el gobierno y será más duro para familias en pobreza extrema.

El FMI exigirá reglas claras sobre el futuro de los hidrocarburos, litio y minería con preminencia sobre “tierras raras” garantizando el ingreso de la inversión privada extranjera, alerta Colque.

Para viabilizar un acuerdo con el FMI, el presidente Paz necesita respaldo parlamentario y un acuerdo nacional con empresarios privados sindicatos obreros y campesinos, gobernaciones, alcaldías y universidades. No todos aceptarán un préstamo del organismo internacional.

En esa perspectiva, fue convocada por el presidente Paz, una reunión nacional con gobernadores el 5 de agosto en Sucre y poner en marcha la propuesta del 50/50 como base para fortalecer las autonomías regionales.

Buscar al FMI, en Bolivia es palabra prohibida desde hace 20 años porque obliga a más ajuste, más recortes, menos empresas públicas y cambio flexible del dólar —sinónimo de devaluación— que en los hechos ya está vigente sin resultados esperados por el gobierno.

La estabilización económica, política y social no se decreta, se demuestra con hechos, donde la defensa de la patria tiene que ver con soberanía y dignidad. Si vislumbra esa visión, el presidente Paz habrá encontrado la salida del laberinto.

¿POR QUÉ EL FMI?

El Laboratorio de Crecimiento de la Universidad de Harvard, dirigido por Ricardo Haussmann, presentó el documento titulado “Giro de la Economía Boliviana”, cuyo estudio fue financiado por el empresario boliviano-estadounidense Marcelo Claure.

 El documento presenta datos sólidos de la economía boliviana, comparaciones internacionales y un diagnóstico técnicamente riguroso. Bolivia, arrastra problemas fiscales, baja productividad, debilidades institucionales y un modelo económico o un patrón de desarrollo completamente agotado, afirma el economista Gonzalo Chávez.

“Cuando una economía entra a terapia intensiva no se necesita creatividad barroca sino protocolo médico. Hay que frenar la hemorragia fiscal, recuperar dólares, estabilizar precios y devolver la confianza”, agrega Chávez.

DEUDA EXTERNA

La mayor deuda de Bolivia es con organismos internacionales, informa el periodista Andrés Gómez Vela.  La relación que presenta es la siguiente:

1.- Banco Interamericano de Desarrollo, 4.387 millones de dólares.

2.- Banco de Desarrollo de América Latina, 3.366 millones.

3.- Banco Mundial, 1.707 millones.

4.- China, 1.065 millones de dólares.

5.- Francia, 669 millones.

6.- Alemania y Corea del Sur, montos menores.

“La deuda no siempre es mala. Si se usa bien, financia proyectos importantes. El problema no es deber, el problema es, en qué se gastó”, expresa Gómez.

Para conseguir nuevos empréstitos, el gobierno presentó una lista de municipios más pobres de poblaciones rurales, afirmando que estaba preocupado por cuidar el bienestar de las familias bolivianas pobres, aclara a su vez el economista Gonzalo Colque.

Por un lado —dice Colque—pide aumentar la deuda externa a nombre de los más pobres del país y, por otro no se sabe en qué se está usando los 10 millones de dólares diarios recaudados por el alza del precio de combustibles de la gasolina y diésel.

Estar en el limbo significa encontrarse en un estado de incertidumbre, espera indefinida o desconexión total de la realidad”. (Google)

El DS sobre el dólar flexible muestra reveses en su forma de operar,

Se esperaba que la flotación de la divisa norteamericana no sobrepasaría los diez bolivianos, tampoco bajaría a menos de 9.70 bolivianos.

El dólar estadounidense en casas de cambio y el mercado paralelo alcanzó literalmente los doce bolivianos el día 22 de julio.

Según el economista Martín Moreira, la tendencia seguirá en aumento y podría llegar a 15 bolivianos para fines de agosto y hasta 17 bolivianos en diciembre, lo que significaría una devaluación del cien por ciento.

El presidente Paz, dijo que no habría que preocuparse por la elevación de algunos centavos en el cambio flexible, asegurando que la situación se estabilizará en forma paulatina.

Aparentemente, Paz espera consolidar el préstamo con el FMI para hacer posible una regulación optima de la cotización del dólar, según anticipó su exaliado político Samuel Doria Medina

Un acuerdo final con la COB también está en el limbo, según dirigentes mineros de base. De los 27 puntos firmados con el presidente Paz para levantar el bloqueo de carreteras, sólo podría atenderse tres pedidos.

Igualmente hay incertidumbre con respecto al nuevo Pacto Fiscal exigido por gobernaciones, alcaldías y universidades sobre la coparticipación tributaria por la reducción de ingresos para el TGN desde la supresión de impuestos a las grandes fortunas, transacciones financieras y regulaciones en el sistema aduanero.

La iliquidez de reservas en el Banco Central de Bolivia impide un acuerdo coherente para implantar el 50/50 y recomponer la economía lo que obligaría al gobierno a conseguir sí o sí el préstamo del FMI sin importar consecuencias a futuro.

“La deuda es la excusa perfecta para condicionar nuestra soberanía y forzar un nuevo y agresivo proceso de privatizaciones donde bajo la presión del colapso, la única salida es entregar el litio, el gas, las empresas estatales y tierras estratégicas”, sostiene el economista Gonzalo Colque.

PAZ TIENE FUERTE RELACIÓN CON OTROS PRESIDENTES DEL HEMISFERIO.
ESTUDIO HARVARD

El gobierno busca un acuerdo con el FMI por cinco mil millones de dólares para oxigenar reservas fiscales, garantizar la compra de combustibles y respaldar la aprobación de leyes estructurales del nuevo Estado de Bolivia, anunció en reiteradas oportunidades el presidente Paz.

Una misión del FMI se encuentra en Bolivia para evaluar las condiciones económicas del país y ver la posibilidad de un acuerdo según confirmó el ministro de la Presidencia José Luis Lupo, aunque no se sabe sobre el monto real ni la fecha para la suscripción del acuerdo.

Mientras el gobierno trabaja en esa perspectiva, el economista Gonzalo Colque, advierte que un acuerdo con el FMI tendrá elevado costo político y shock de inversión por el plan de ajuste económico que aplicará el gobierno y será más duro para familias en pobreza extrema.

El FMI exigirá reglas claras sobre el futuro de los hidrocarburos, litio y minería con preminencia sobre “tierras raras” garantizando el ingreso de la inversión privada extranjera, alerta Colque.

Para viabilizar un acuerdo con el FMI, el presidente Paz necesita respaldo parlamentario y un acuerdo nacional con empresarios privados sindicatos obreros y campesinos, gobernaciones, alcaldías y universidades. No todos aceptarán un préstamo del organismo internacional.

En esa perspectiva, fue convocada por el presidente Paz, una reunión nacional con gobernadores el 5 de agosto en Sucre y poner en marcha la propuesta del 50/50 como base para fortalecer las autonomías regionales.

Buscar al FMI, en Bolivia es palabra prohibida desde hace 20 años porque obliga a más ajuste, más recortes, menos empresas públicas y cambio flexible del dólar —sinónimo de devaluación— que en los hechos ya está vigente sin resultados esperados por el gobierno.

La estabilización económica, política y social no se decreta, se demuestra con hechos, donde la defensa de la patria tiene que ver con soberanía y dignidad. Si vislumbra esa visión, el presidente Paz habrá encontrado la salida del laberinto.

El Laboratorio de Crecimiento de la Universidad de Harvard, dirigido por Ricardo Haussmann, presentó el documento titulado “Giro de la Economía Boliviana”, cuyo estudio fue financiado por el empresario boliviano-estadounidense Marcelo Claure.

 El documento presenta datos sólidos de la economía boliviana, comparaciones internacionales y un diagnóstico técnicamente riguroso. Bolivia, arrastra problemas fiscales, baja productividad, debilidades institucionales y un modelo económico o un patrón de desarrollo completamente agotado, afirma el economista Gonzalo Chávez.

“Cuando una economía entra a terapia intensiva no se necesita creatividad barroca sino protocolo médico. Hay que frenar la hemorragia fiscal, recuperar dólares, estabilizar precios y devolver la confianza”, agrega Chávez.

DEUDA EXTERNA

La mayor deuda de Bolivia es con organismos internacionales, informa el periodista Andrés Gómez Vela.  La relación que presenta es la siguiente:

1.- Banco Interamericano de Desarrollo, 4.387 millones de dólares.

2.- Banco de Desarrollo de América Latina, 3.366 millones.

3.- Banco Mundial, 1.707 millones.

4.- China, 1.065 millones de dólares.

5.- Francia, 669 millones.

6.- Alemania y Corea del Sur, montos menores.

“La deuda no siempre es mala. Si se usa bien, financia proyectos importantes. El problema no es deber, el problema es, en qué se gastó”, expresa Gómez.

Para conseguir nuevos empréstitos, el gobierno presentó una lista de municipios más pobres de poblaciones rurales, afirmando que estaba preocupado por cuidar el bienestar de las familias bolivianas pobres, aclara a su vez el economista Gonzalo Colque.

Por un lado —dice Colque—pide aumentar la deuda externa a nombre de los más pobres del país y, por otro no se sabe en qué se está usando los 10 millones de dólares diarios recaudados por el alza del precio de combustibles de la gasolina y diésel.

Estar en el limbo significa encontrarse en un estado de incertidumbre, espera indefinida o desconexión total de la realidad”. (Google)

El DS sobre el dólar flexible muestra reveses en su forma de operar,

Se esperaba que la flotación de la divisa norteamericana no sobrepasaría los diez bolivianos, tampoco bajaría a menos de 9.70 bolivianos.

El dólar estadounidense en casas de cambio y el mercado paralelo alcanzó literalmente los doce bolivianos el día 22 de julio.

Según el economista Martín Moreira, la tendencia seguirá en aumento y podría llegar a 15 bolivianos para fines de agosto y hasta 17 bolivianos en diciembre, lo que significaría una devaluación del cien por ciento.

El presidente Paz, dijo que no habría que preocuparse por la elevación de algunos centavos en el cambio flexible, asegurando que la situación se estabilizará en forma paulatina.

Aparentemente, Paz espera consolidar el préstamo con el FMI para hacer posible una regulación optima de la cotización del dólar, según anticipó su exaliado político Samuel Doria Medina

Un acuerdo final con la COB también está en el limbo, según dirigentes mineros de base. De los 27 puntos firmados con el presidente Paz para levantar el bloqueo de carreteras, sólo podría atenderse tres pedidos.

Igualmente hay incertidumbre con respecto al nuevo Pacto Fiscal exigido por gobernaciones, alcaldías y universidades sobre la coparticipación tributaria por la reducción de ingresos para el TGN desde la supresión de impuestos a las grandes fortunas, transacciones financieras y regulaciones en el sistema aduanero.

La iliquidez de reservas en el Banco Central de Bolivia impide un acuerdo coherente para implantar el 50/50 y recomponer la economía lo que obligaría al gobierno a conseguir sí o sí el préstamo del FMI sin importar consecuencias a futuro.

“La deuda es la excusa perfecta para condicionar nuestra soberanía y forzar un nuevo y agresivo proceso de privatizaciones donde bajo la presión del colapso, la única salida es entregar el litio, el gas, las empresas estatales y tierras estratégicas”, sostiene el economista Gonzalo Colque.

¿POR QUÉ EL FMI?
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ESTUDIO HARVARD
PAZ TIENE FUERTE RELACIÓN CON OTROS PRESIDENTES DEL HEMISFERIO.
EN EL LIMBO

El gobierno busca un acuerdo con el FMI por cinco mil millones de dólares para oxigenar reservas fiscales, garantizar la compra de combustibles y respaldar la aprobación de leyes estructurales del nuevo Estado de Bolivia, anunció en reiteradas oportunidades el presidente Paz.

Una misión del FMI se encuentra en Bolivia para evaluar las condiciones económicas del país y ver la posibilidad de un acuerdo según confirmó el ministro de la Presidencia José Luis Lupo, aunque no se sabe sobre el monto real ni la fecha para la suscripción del acuerdo.

Mientras el gobierno trabaja en esa perspectiva, el economista Gonzalo Colque, advierte que un acuerdo con el FMI tendrá elevado costo político y shock de inversión por el plan de ajuste económico que aplicará el gobierno y será más duro para familias en pobreza extrema.

El FMI exigirá reglas claras sobre el futuro de los hidrocarburos, litio y minería con preminencia sobre “tierras raras” garantizando el ingreso de la inversión privada extranjera, alerta Colque.

Para viabilizar un acuerdo con el FMI, el presidente Paz necesita respaldo parlamentario y un acuerdo nacional con empresarios privados sindicatos obreros y campesinos, gobernaciones, alcaldías y universidades. No todos aceptarán un préstamo del organismo internacional.

En esa perspectiva, fue convocada por el presidente Paz, una reunión nacional con gobernadores el 5 de agosto en Sucre y poner en marcha la propuesta del 50/50 como base para fortalecer las autonomías regionales.

Buscar al FMI, en Bolivia es palabra prohibida desde hace 20 años porque obliga a más ajuste, más recortes, menos empresas públicas y cambio flexible del dólar —sinónimo de devaluación— que en los hechos ya está vigente sin resultados esperados por el gobierno.

La estabilización económica, política y social no se decreta, se demuestra con hechos, donde la defensa de la patria tiene que ver con soberanía y dignidad. Si vislumbra esa visión, el presidente Paz habrá encontrado la salida del laberinto.

¿POR QUÉ EL FMI?
EL PRESIDENTE INCLINA SU ATENCIÓN A LAS ÁREAS CAMPESINAS

El Laboratorio de Crecimiento de la Universidad de Harvard, dirigido por Ricardo Haussmann, presentó el documento titulado “Giro de la Economía Boliviana”, cuyo estudio fue financiado por el empresario boliviano-estadounidense Marcelo Claure.

 El documento presenta datos sólidos de la economía boliviana, comparaciones internacionales y un diagnóstico técnicamente riguroso. Bolivia, arrastra problemas fiscales, baja productividad, debilidades institucionales y un modelo económico o un patrón de desarrollo completamente agotado, afirma el economista Gonzalo Chávez.

“Cuando una economía entra a terapia intensiva no se necesita creatividad barroca sino protocolo médico. Hay que frenar la hemorragia fiscal, recuperar dólares, estabilizar precios y devolver la confianza”, agrega Chávez.

DEUDA EXTERNA

La mayor deuda de Bolivia es con organismos internacionales, informa el periodista Andrés Gómez Vela.  La relación que presenta es la siguiente:

1.- Banco Interamericano de Desarrollo, 4.387 millones de dólares.

2.- Banco de Desarrollo de América Latina, 3.366 millones.

3.- Banco Mundial, 1.707 millones.

4.- China, 1.065 millones de dólares.

5.- Francia, 669 millones.

6.- Alemania y Corea del Sur, montos menores.

“La deuda no siempre es mala. Si se usa bien, financia proyectos importantes. El problema no es deber, el problema es, en qué se gastó”, expresa Gómez.

Para conseguir nuevos empréstitos, el gobierno presentó una lista de municipios más pobres de poblaciones rurales, afirmando que estaba preocupado por cuidar el bienestar de las familias bolivianas pobres, aclara a su vez el economista Gonzalo Colque.

Por un lado —dice Colque—pide aumentar la deuda externa a nombre de los más pobres del país y, por otro no se sabe en qué se está usando los 10 millones de dólares diarios recaudados por el alza del precio de combustibles de la gasolina y diésel.

Estar en el limbo significa encontrarse en un estado de incertidumbre, espera indefinida o desconexión total de la realidad”. (Google)

El DS sobre el dólar flexible muestra reveses en su forma de operar,

Se esperaba que la flotación de la divisa norteamericana no sobrepasaría los diez bolivianos, tampoco bajaría a menos de 9.70 bolivianos.

El dólar estadounidense en casas de cambio y el mercado paralelo alcanzó literalmente los doce bolivianos el día 22 de julio.

Según el economista Martín Moreira, la tendencia seguirá en aumento y podría llegar a 15 bolivianos para fines de agosto y hasta 17 bolivianos en diciembre, lo que significaría una devaluación del cien por ciento.

El presidente Paz, dijo que no habría que preocuparse por la elevación de algunos centavos en el cambio flexible, asegurando que la situación se estabilizará en forma paulatina.

Aparentemente, Paz espera consolidar el préstamo con el FMI para hacer posible una regulación optima de la cotización del dólar, según anticipó su exaliado político Samuel Doria Medina

Un acuerdo final con la COB también está en el limbo, según dirigentes mineros de base. De los 27 puntos firmados con el presidente Paz para levantar el bloqueo de carreteras, sólo podría atenderse tres pedidos.

Igualmente hay incertidumbre con respecto al nuevo Pacto Fiscal exigido por gobernaciones, alcaldías y universidades sobre la coparticipación tributaria por la reducción de ingresos para el TGN desde la supresión de impuestos a las grandes fortunas, transacciones financieras y regulaciones en el sistema aduanero.

La iliquidez de reservas en el Banco Central de Bolivia impide un acuerdo coherente para implantar el 50/50 y recomponer la economía lo que obligaría al gobierno a conseguir sí o sí el préstamo del FMI sin importar consecuencias a futuro.

“La deuda es la excusa perfecta para condicionar nuestra soberanía y forzar un nuevo y agresivo proceso de privatizaciones donde bajo la presión del colapso, la única salida es entregar el litio, el gas, las empresas estatales y tierras estratégicas”, sostiene el economista Gonzalo Colque.

ESTUDIO HARVARD
PAZ TIENE FUERTE RELACIÓN CON OTROS PRESIDENTES DEL HEMISFERIO.
EL PRESIDENTE INCLINA SU ATENCIÓN A LAS ÁREAS CAMPESINAS
¿POR QUÉ EL FMI?

El gobierno busca un acuerdo con el FMI por cinco mil millones de dólares para oxigenar reservas fiscales, garantizar la compra de combustibles y respaldar la aprobación de leyes estructurales del nuevo Estado de Bolivia, anunció en reiteradas oportunidades el presidente Paz.

Una misión del FMI se encuentra en Bolivia para evaluar las condiciones económicas del país y ver la posibilidad de un acuerdo según confirmó el ministro de la Presidencia José Luis Lupo, aunque no se sabe sobre el monto real ni la fecha para la suscripción del acuerdo.

Mientras el gobierno trabaja en esa perspectiva, el economista Gonzalo Colque, advierte que un acuerdo con el FMI tendrá elevado costo político y shock de inversión por el plan de ajuste económico que aplicará el gobierno y será más duro para familias en pobreza extrema.

El FMI exigirá reglas claras sobre el futuro de los hidrocarburos, litio y minería con preminencia sobre “tierras raras” garantizando el ingreso de la inversión privada extranjera, alerta Colque.

Para viabilizar un acuerdo con el FMI, el presidente Paz necesita respaldo parlamentario y un acuerdo nacional con empresarios privados sindicatos obreros y campesinos, gobernaciones, alcaldías y universidades. No todos aceptarán un préstamo del organismo internacional.

En esa perspectiva, fue convocada por el presidente Paz, una reunión nacional con gobernadores el 5 de agosto en Sucre y poner en marcha la propuesta del 50/50 como base para fortalecer las autonomías regionales.

Buscar al FMI, en Bolivia es palabra prohibida desde hace 20 años porque obliga a más ajuste, más recortes, menos empresas públicas y cambio flexible del dólar —sinónimo de devaluación— que en los hechos ya está vigente sin resultados esperados por el gobierno.

La estabilización económica, política y social no se decreta, se demuestra con hechos, donde la defensa de la patria tiene que ver con soberanía y dignidad. Si vislumbra esa visión, el presidente Paz habrá encontrado la salida del laberinto.

ESTUDIO HARVARD
PAZ TIENE FUERTE RELACIÓN CON OTROS PRESIDENTES DEL HEMISFERIO.

El Laboratorio de Crecimiento de la Universidad de Harvard, dirigido por Ricardo Haussmann, presentó el documento titulado “Giro de la Economía Boliviana”, cuyo estudio fue financiado por el empresario boliviano-estadounidense Marcelo Claure.

 El documento presenta datos sólidos de la economía boliviana, comparaciones internacionales y un diagnóstico técnicamente riguroso. Bolivia, arrastra problemas fiscales, baja productividad, debilidades institucionales y un modelo económico o un patrón de desarrollo completamente agotado, afirma el economista Gonzalo Chávez.

“Cuando una economía entra a terapia intensiva no se necesita creatividad barroca sino protocolo médico. Hay que frenar la hemorragia fiscal, recuperar dólares, estabilizar precios y devolver la confianza”, agrega Chávez.

DEUDA EXTERNA

La mayor deuda de Bolivia es con organismos internacionales, informa el periodista Andrés Gómez Vela.  La relación que presenta es la siguiente:

1.- Banco Interamericano de Desarrollo, 4.387 millones de dólares.

2.- Banco de Desarrollo de América Latina, 3.366 millones.

3.- Banco Mundial, 1.707 millones.

4.- China, 1.065 millones de dólares.

5.- Francia, 669 millones.

6.- Alemania y Corea del Sur, montos menores.

“La deuda no siempre es mala. Si se usa bien, financia proyectos importantes. El problema no es deber, el problema es, en qué se gastó”, expresa Gómez.

Para conseguir nuevos empréstitos, el gobierno presentó una lista de municipios más pobres de poblaciones rurales, afirmando que estaba preocupado por cuidar el bienestar de las familias bolivianas pobres, aclara a su vez el economista Gonzalo Colque.

Por un lado —dice Colque—pide aumentar la deuda externa a nombre de los más pobres del país y, por otro no se sabe en qué se está usando los 10 millones de dólares diarios recaudados por el alza del precio de combustibles de la gasolina y diésel.

EN EL LIMBO

Estar en el limbo significa encontrarse en un estado de incertidumbre, espera indefinida o desconexión total de la realidad”. (Google)

El DS sobre el dólar flexible muestra reveses en su forma de operar,

Se esperaba que la flotación de la divisa norteamericana no sobrepasaría los diez bolivianos, tampoco bajaría a menos de 9.70 bolivianos.

El dólar estadounidense en casas de cambio y el mercado paralelo alcanzó literalmente los doce bolivianos el día 22 de julio.

Según el economista Martín Moreira, la tendencia seguirá en aumento y podría llegar a 15 bolivianos para fines de agosto y hasta 17 bolivianos en diciembre, lo que significaría una devaluación del cien por ciento.

El presidente Paz, dijo que no habría que preocuparse por la elevación de algunos centavos en el cambio flexible, asegurando que la situación se estabilizará en forma paulatina.

Aparentemente, Paz espera consolidar el préstamo con el FMI para hacer posible una regulación optima de la cotización del dólar, según anticipó su exaliado político Samuel Doria Medina

Un acuerdo final con la COB también está en el limbo, según dirigentes mineros de base. De los 27 puntos firmados con el presidente Paz para levantar el bloqueo de carreteras, sólo podría atenderse tres pedidos.

Igualmente hay incertidumbre con respecto al nuevo Pacto Fiscal exigido por gobernaciones, alcaldías y universidades sobre la coparticipación tributaria por la reducción de ingresos para el TGN desde la supresión de impuestos a las grandes fortunas, transacciones financieras y regulaciones en el sistema aduanero.

La iliquidez de reservas en el Banco Central de Bolivia impide un acuerdo coherente para implantar el 50/50 y recomponer la economía lo que obligaría al gobierno a conseguir sí o sí el préstamo del FMI sin importar consecuencias a futuro.

“La deuda es la excusa perfecta para condicionar nuestra soberanía y forzar un nuevo y agresivo proceso de privatizaciones donde bajo la presión del colapso, la única salida es entregar el litio, el gas, las empresas estatales y tierras estratégicas”, sostiene el economista Gonzalo Colque.

EL PRESIDENTE INCLINA SU ATENCIÓN A LAS ÁREAS CAMPESINAS
PAZ TIENE FUERTE RELACIÓN CON OTROS PRESIDENTES DEL HEMISFERIO.
¿POR QUÉ EL FMI?
EL PRESIDENTE INCLINA SU ATENCIÓN A LAS ÁREAS CAMPESINAS

El gobierno busca un acuerdo con el FMI por cinco mil millones de dólares para oxigenar reservas fiscales, garantizar la compra de combustibles y respaldar la aprobación de leyes estructurales del nuevo Estado de Bolivia, anunció en reiteradas oportunidades el presidente Paz.

Una misión del FMI se encuentra en Bolivia para evaluar las condiciones económicas del país y ver la posibilidad de un acuerdo según confirmó el ministro de la Presidencia José Luis Lupo, aunque no se sabe sobre el monto real ni la fecha para la suscripción del acuerdo.

Mientras el gobierno trabaja en esa perspectiva, el economista Gonzalo Colque, advierte que un acuerdo con el FMI tendrá elevado costo político y shock de inversión por el plan de ajuste económico que aplicará el gobierno y será más duro para familias en pobreza extrema.

El FMI exigirá reglas claras sobre el futuro de los hidrocarburos, litio y minería con preminencia sobre “tierras raras” garantizando el ingreso de la inversión privada extranjera, alerta Colque.

Para viabilizar un acuerdo con el FMI, el presidente Paz necesita respaldo parlamentario y un acuerdo nacional con empresarios privados sindicatos obreros y campesinos, gobernaciones, alcaldías y universidades. No todos aceptarán un préstamo del organismo internacional.

En esa perspectiva, fue convocada por el presidente Paz, una reunión nacional con gobernadores el 5 de agosto en Sucre y poner en marcha la propuesta del 50/50 como base para fortalecer las autonomías regionales.

Buscar al FMI, en Bolivia es palabra prohibida desde hace 20 años porque obliga a más ajuste, más recortes, menos empresas públicas y cambio flexible del dólar —sinónimo de devaluación— que en los hechos ya está vigente sin resultados esperados por el gobierno.

La estabilización económica, política y social no se decreta, se demuestra con hechos, donde la defensa de la patria tiene que ver con soberanía y dignidad. Si vislumbra esa visión, el presidente Paz habrá encontrado la salida del laberinto.

El Laboratorio de Crecimiento de la Universidad de Harvard, dirigido por Ricardo Haussmann, presentó el documento titulado “Giro de la Economía Boliviana”, cuyo estudio fue financiado por el empresario boliviano-estadounidense Marcelo Claure.

 El documento presenta datos sólidos de la economía boliviana, comparaciones internacionales y un diagnóstico técnicamente riguroso. Bolivia, arrastra problemas fiscales, baja productividad, debilidades institucionales y un modelo económico o un patrón de desarrollo completamente agotado, afirma el economista Gonzalo Chávez.

“Cuando una economía entra a terapia intensiva no se necesita creatividad barroca sino protocolo médico. Hay que frenar la hemorragia fiscal, recuperar dólares, estabilizar precios y devolver la confianza”, agrega Chávez.

DEUDA EXTERNA

La mayor deuda de Bolivia es con organismos internacionales, informa el periodista Andrés Gómez Vela.  La relación que presenta es la siguiente:

1.- Banco Interamericano de Desarrollo, 4.387 millones de dólares.

2.- Banco de Desarrollo de América Latina, 3.366 millones.

3.- Banco Mundial, 1.707 millones.

4.- China, 1.065 millones de dólares.

5.- Francia, 669 millones.

6.- Alemania y Corea del Sur, montos menores.

“La deuda no siempre es mala. Si se usa bien, financia proyectos importantes. El problema no es deber, el problema es, en qué se gastó”, expresa Gómez.

Para conseguir nuevos empréstitos, el gobierno presentó una lista de municipios más pobres de poblaciones rurales, afirmando que estaba preocupado por cuidar el bienestar de las familias bolivianas pobres, aclara a su vez el economista Gonzalo Colque.

Por un lado —dice Colque—pide aumentar la deuda externa a nombre de los más pobres del país y, por otro no se sabe en qué se está usando los 10 millones de dólares diarios recaudados por el alza del precio de combustibles de la gasolina y diésel.

. Redacción:
Simón Alberto Figueroa Reynaga

Periodista, Editor General de TEMAScbba, Miembro de la Sociedad de Editores y Redactores SER Cochabamba

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